Archive | noviembre, 2012

Grandes miniseries de la BBC: Life on Mars

29 Nov

En la segunda entrada de la sección Tele con té, os hablaré de la que, para mí, es una de las mejores miniseries hechas por los british, no solo por su enorme calidad tanto en el guión como en la producción, sino por la repercusión que tuvo fuera del Reino Unido. En el último Birraseries Asturias cuando me pidieron que defendiese “la serie británica por descubrir” ésta fue mi elegida. Me estoy refiriendo a la serie emitida por BBC en 2006 y 2007 Life On Mars.

El argumento es simple a priori, el detective inspector jefe Sam Tyler, John Simm, policia ejemplar y métodico de la ciudad de Manchester sufre un accidente de tráfico en 2006 que le transporta a 1973. Vamos algo corriente que podéis leer en el periódico cualquier martes por la mañana.

Life on Mars, titulada en referencia a la canción de David Bowie que suena antes y después del accidente del policía, consta de dos temporadas con ocho episodios de una hora cada una; 16 episodios que narran la lucha de Sam, por descubrir si lo que esta viviendo es o no real y encontrar la manera de volver a casa. Todo ello mezclado con una trama episódica de carácter procedimental-policiaca  que nos muestra la forma de resolver crímenes anterior a los móviles, las huellas dactilares y el ADN, así como la brutalidad policial, la corrupción y todos los demás abusos que formaban parte del brazo armado de la ley en esos días.

El elemento diferenciador que presenta, es la vuelta de tuerca al ya manido argumento del “pez fuera del agua” que hemos visto retratar en personajes, casi siempre médicos, como los protagonistas de Doctor en Alaska o Doctor Mateo, o Hart of Dixie.

Pero esta vez en vez de rodear a un tío sofisticado de pueblerinos, se ha llevado a un tipo del tecnológico y políticamente correcto S.XXI a la Inglaterra pre-Thatcher de los 70 donde la forma de trabajar, la honestidad, y el trato a mujeres y demás minorías sociales dejaba mucho que desear. A lo largo de toda la serie son perturbadoras las innumerables referencias al Mago de Oz, transportándonos en muchas ocasiones a alucinaciones oníricas, o no, del protagonista que nos hacen continuamente dudar de la naturaleza del mundo que le rodea.

Pero lo que hace realmente grande a la serie, no es ver los distintos estilos de trabajo policial, ni ver los 70 desde la mirada de un hombre de nuestro tiempo, lo realmente genial de la serie es la reacción que las acciones de un protagonista algo capullo y desquiciado en ocasiones genera en el resto de los personajes. Su apoyo a las primeras mujeres policías que soportan las humillaciones de sus compañeros, su mecenazgo a los policías jóvenes ansiosos de aprender la mejor forma de desempeñar su tarea, sus broncas con los de la vieja escuela que sistemáticamente martirizan al protagonista por su debilidad con los detenidos, y sobre todo su fantástica relación de amor-odio con el inspector jefe Gene Hunt, Phillip Glenister, uno de los mejores personajes que ha parido la ficción británica. Todo ello amenizado por grandes interpretaciones, un ritmo más que potente y una música que os hará quemar vuestra aplicación de Shazam.

Todas estas ideas, pueden sonar algo culturetas, pero si os soy sincera, una de las cosas que más me gusta de la serie es que la he visto una y otra vez y lo que siempre logra es arrancarme unas monumentales carcajadas. La química del duo Simm-Glennister es innegable, y tras esta serie han repetido en muchas otras, porque juntos son insuperables.

Como curiosidad os cuento que el nombre del protagonista iba a llamarse Sam Williams, pero a la productora no le parecía suficientemente vistoso, así que uno de los creadores pidió a su hija que eligiese otro apellido para su protagonista, y ella eligió Tyler; fue tiempo después cuando la niña reveló que había elegido el apellido en honor a Rose Tyler, personaje, en aquel momento de la serie Doctor Who, interpretado por Billie Piper.

El éxito de la serie fue tal que logró un spin-off Ashes to Ashes de tres temporadas (2008-2010) con otra inspectora perdida en el tiempo, esta vez en la Inglaterra Thatcherista donde el odio social y la revolución contra la policía marca el ritmo de la serie; de menor calidad, porque la protagonista Keeley Hawes  (Spooks) no llega a la intensidad interpretativa de Simm, pero no por ello menos interesante de ver.

Su fama se tornó internacional y sufrió varias versiones; si, digo sufrió porque sistemáticamente destrozaron la serie en varios países, entre ellos USA (con el gran Harvey Keitel como Gene Hunt que no logró levantar el nivel de la serie) y desgraciadamente España, La chica de ayer, con un Ernesto Alterio en una de las peores interpretaciones de su carrera.

Espero que, si no conocéis, la serie os lancéis de cabeza a verla, porque sin duda os entusiasmará, y por fin comprenderéis lo maravillosa que puede llegar a ser la vida en Marte.

Nos vemos en tu serie o en la mía.

Miniseries sobrenaturales inglesas: The 2nd Coming y The secret of Crickley Hall

25 Nov

Para inaugurar la sección Tele con té, donde hablaremos de todas las series y miniseries que se cocinan en las Islas Británicas, decidí este fin de semana, visionar algunas miniseries relativamente recientes del panorama british.

Para que no se diga que tengo fijación con la BBC, que la tengo, he visto una suya El secreto de Crickley Hall y una de ITV The Second Coming. Ambas parten de un evento sobrenatural, pero con dos intenciones y estilos nada afines.

De ésta última, escrita por Russell T. Davies, no puedo hablar excesivamente bien, la sinopsis es simple, Dios ve que tenemos el planeta tierra hecho unos zorros y decide realizar una secuela del nuevo testamento, es decir, mandarnos a su hijo a la tierra a darnos un par de collejas. Esta vez considera que lo de un carpintero Palestino está muy pasado, y que prefiere consagrarse con el paradigma del hombre actual, por lo que el nuevo Mesías nos llega en la forma de un dependiente de tienda de alquiler de videos de treinta y pico, medio borderline y virgen del mismísimo Manchester, vamos el tipo ideal que yo elegiría si quisiera extender la palabra de Dios…ejem.

En los demonios, que por supuesto vienen como 2×1 en el pack de “serie sobre Dios”, ni me detengo, porque alcanzan un nivel de lamentabilidad extremo; igualmente cutre es la elección de los nombres Pete el mejor amigo, Judith (Jude) la novieta, la originalidad me deja sin palabras, ay señor que cruz, nunca mejor dicho.

La serie cuenta con 2 episodios de 72 minutos, a estilo español, y a pesar de que el comienzo es relativamente interesante, y que el prota es un señor de la talla de Christopher Eccleston, conforme pasan los minutos va perdiendo intensidad e interés a un ritmo alarmante, terminando con un final que intentan teñir, sin suerte alguna, de reflexión filosófica sobre el libre albedrío y la naturaleza de la relación del hombre con Dios, pero que perfectamente podía haber firmado un niño de primero de básica.

Solo le reconozco un puntazo al guión, y es cuando la BBC deja de retransmitir el discurso del nuevo Mesías al soltar éste una palabrota en horario infantil, y los parroquianos de un pub que lo estaban viendo gritan “poned la ITV que lo retransmite todo”, eso es autopublicidad de la buena, amen de crítica al santurronismo de la cadena pública.

Por resumir, a pesar de que la premisa es francamente potente y daba enormes posibilidades de desarrollo de tramas, el resultado que consiguen es una serie floja, que no termina de explotar en ningún momento y que francamente me niego a recomendaros. Esto es más un aviso a navegantes sobre su mediocridad. Si la veis es bajo vuestra responsabilidad, luego no quiero quejas.

En el extremo opuesto del género sobrenatural esta The secret of Crickley Hall, adaptación de la novela homónima de James Herbert, de 3 episodios de 60 minutos, que nos cuenta la típica historia de casa encantada.

Es necesario empezar hablando del elenco de actores; si sois seguidores de series british conoceréis prácticamente hasta a los extras, Tom Ellis (Miranda,The Fades) Suranne Jones (la maravillosa encarnación humana de la Tardis en Doctor Who) Maisie Williams (Aria Stark en Juego de Tronos) David Warner (el terrible detective de Titanic) Donald Sumpter (el Maestre Luwin también de Juego de Tronos) Velile Tshabalala (Doctor Who) todos tremendamente bien en sus papeles, aportando una enorme carga emocional al relato.

La serie nos cuenta la llegada de la familia Caleigh a Crickley Hall, mansión que albergó un orfanato durante la II guerra mundial y que sufrió una gran tragedia al morir todos sus ocupantes durante una inundación. Los Caleigh llegan huyendo de Londres, no por el ruido y la polución, sino para dejar atrás la tragedia de la desaparición de Cam, uno de los tres hijos de Gabe y Eve, hace casi un año.

No es original, no es nada que no hayamos visto doscientas veces en el cine, pero engancha, entretiene y no vende algo que no es.

La historia tiene todos los ingredientes de peli de miedo, con la típica casa gótica llena de escondrijos y lugares malditos, médiums, parapsicólogos, niños asustados, padres más asustados aún, y fantasmas buenos y malos, pero más allá de los clichés, también tiene sus puntos de calidad.

Por un lado me encanta como nos va contando a través de Flashbacks la historia del orfanato, muy al estilo de Los Otros de Amenábar, y como trata la intrahistoria de los Caleigh y su lucha de seguir adelante tras la desaparición de su hijo. Los secundarios están muy bien trazados, es lo que tiene que sea adaptación de un libro, y alcanzan en momentos tanto o más protagonismo que la pareja principal.

Otro punto a favor es que no abusa de los “sustos”, tan típicos en este género, utiliza dos o tres y solo como forma de ir aumentando la tensión y el ritmo de la serie. En ningún momento da miedo y la podéis ver solos y de noche, sin terminar aterrados en el sofá parapetados tras un cojín. Lo dice una que no se atreve a ver American Horror Story.

No os estoy diciendo que sea una obra maestra, pero dentro de su género es mejor que muchas películas o series del mismo corte, le doy un 6,5 y eso porque una historia de miedo difícilmente superaría un 7 en mi evaluación seriéfila.

Dada una de cal y una de arena, queda en vuestras manos elegir que ver, pero ya sabéis que si es tele, mejor con té.

Nos vemos en tu serie o en la mía.

Miniseries de Espías: el pequeño placer de la tración

21 Nov

Soy una fan confesa de Alias; todo en las andanzas de la agente Sidney Bristow me parecía gratificante; el tratamiento de los personajes, las tramas, el ritmo, la estética, la música formaban un todo perfectamente sincronizado que lograba que mantuvieses el aliento durante 45 minutos, eso y los cliffhanger mejor logrados de la televisión desde el Batman clásico hacían que contases los días hasta el siguiente episodio.

A pesar de su nefasta ultima temporada, la serie que para mi cuenta con uno de los mejores pilotos de la historia de la televisión, tuvo también un cierre decente, pero desde que este tuvo lugar, los amantes de las historias de espías nos quedamos algo huérfanos.

Por eso os hablaré de algunas series que llenaron en parte su vacío, hoy tocan las miniseries.

Para aliviar un poco vinieron brillantes miniseries como Cambridge Spies (BBC 2003) o The Company (TNT 2007) ambas narrando un momento crítico de la guerra fría, en que los agentes dobles intentan arrancar secretos a ambos lados del telón de acero.

Ambas tratan el mismo momento y eso lleva a que sus historias se crucen, compartiendo personajes reales de gran calado en la historia del espionaje del S. XX, pero en la primera se centran más en el reclutamiento y el ascenso de un grupo de espías del MI6 y sus relaciones entre ellos y con su profesión, mientras que en la segunda nos muestran la historia del espionaje durante la guerra fría a través de la vida de un agente de la CIA. Podríamos decir que la primera es más personal y la segunda más política. Dos visiones complementarias del mismo momento histórico, contando a la vez dos historias completamente distintas, para que decidais quien es más fiel a los hechos si los yankies o los british.

Son dos producciones muy brillantes, tanto en su puesta en escena como en sus interpretaciones (curiosamente comparten un actor, Tom Hollander que interpreta a dos espías britanicos diferentes, a pesar de que en ambas historias aparece el personaje al que da vida en la primera de ellas)

Si como yo no conocéis los hechos históricos que dan lugar a las miniseries, os aconsejo ver primero la inglesa porque entenderéis y disfrutareis más la americana.

Como curiosidad en Cambridge Spies podreis ver la aparición de Benedict Cumberbatch o a Imelda Staunton como la reina madre, mientras que The Company esta cargada de estrellas como Michael Keaton, Alfred Molina o Chris O´Donnel.

Si añorais los códigos secretos, las casas llenas de micros y las traiciones maquiavélicas no os podeis perder estas dos pequeñas grandes joyas del género. Os diría que os fiaseis de mi en esto, pero ya sabeis que no hay honor entre espías

Nos vemos en tu serie o en la mía

Doctor Who Temporada 7 Trailer Episodio Navideño 2012

20 Nov

Hello Sweeties

¿Echais de menos a vuestro Doctor favorito? yo muchísimo, así que, en espera del retorno de las temporada 7 en primavera, esperamos impacientes el regalo que Papá Noel y la BBC nos hacen cada nochebuena, un episodio especial de Doctor Who.

El trailer nos avanza que será formidable, lleno de estrellas como Richard E. Grant (Dracula, Gosford Park, La dama de Hierro)  o Liz White (Life on Mars) y viejos amigos del Doctor como Alaya o Jenny Flint y unos enemigos muy adecuados para las fechas navidadeñas, los muñecos de nieve, que parecen sacados directamente de Pesadilla antes de navidad, si son algo cutres, pero es el encanto de los malos de Doctor Who, a que sí?

 

 

Pero sin duda lo que todos esperamos es la aparición por primera…no…por segunda vez de Jenna Louis Coleman como Clara, la nueva companion del Doctor; ellos mismo bromean en el video previo al trailer sobre el hecho de la pasada aparición de la actriz en la serie y sobre si su personaje es el mismo que ya interpretó o es otro completamente distinto, duda con la que los fans de la serie llevamos rompiéndonos la cabeza desde el inicio de la temporada.

 

 

Juzgad vosotros mismos que pensais del episodio navideño, yo solo quiero que llegue el día de navidad para verlo dandome un atracón a turrón, lo mejor de los dos países en una sola tarde.

Nos vemos en tu serie o en la mía

The Good Wife: Sombras (con spoilers de la 4ªTemporada)

17 Nov

Hola de nuevo

Si has visto The good wife hasta la fecha (episodio 4×07) te invito a que leas este post, sino alejate rápido CONTIENE SPOILERS!!

Como ya conté todo lo que me gusta de la serie, ahora puedo dedicarme a uno de los grandes placeres del español medio: dar cera.

Por lo general The good wife no es una serie a la que dedicaría un post, me gusta más hablar de series menos conocidas, y con leer las excelentes reviews de Noelia Rodríguez  en Series de Bolsillo y comentarlas me suele bastar, pero es que esta temporada tengo un cabreo monumental con la serie, o lo que queda de ella.

Si os describía en el anterior post el maravilloso entramado de personajes perfilados hasta el exceso era porque lo que hacía que funcionara era el equilibrio entre ellos.

Con la Florrick al frente, la serie era un baile perfectamente sincronizado de los distintos personajes alrededor de una trama procedimental, un par de tramas del episodio y por último una trama general y dos o tres subtramas de temporada, afectando todas ellas de forma equilibrada a los distintos secundarios.

En esta temporada, por alguna razón que se me escapa la serie ha perdido su balance. La trama del auditor y la quiebra, la campaña y la más que tróspida relación entre Kalinda y su exmarido han fagocitado la serie. En algún punto las tramas secundarias se han perdido por el camino y muchos de los secundarios llevan sentados en el banquillo desde la premiere. Nada sabemos de cómo lleva Will el retorno a la abogacia, ni de la lucha de Diane entre su ideología y su amor al dinero, como tampoco pudimos ver las reacciones de Zach y la insufrible Grace respecto a las informaciones que se están vertiendo sobre su padre.

Cary no ha tenido minutos de juego hasta el episodio 7, al igual que David Lee al que dosifican con cuentagotas, algo más hemos visto a Jackie, pero solo en el marco de la campaña, y el mayor problema es que la pérdida de todos estos grandes ha sido en beneficio de la más que predecible conspiración de Maddie Hayward y de las descafeinadas escenas pseudosádicas de Mr and Mrs Savarese.

Como amante de las morbosas tramas de la investigadora, acepté la premisa de Mark Warren como kriptonita de Kalinda, pero esperaba escenas de una muy superior intensidad, mientras que el resultado ha sido la interacción entre dos personajes tan intensos que se anulan mutuamente, resultasen anodinos y en ocasiones incómodos (auí os dejo la foto de la “escena del huevo, que aún hoy considero de lo más absurda) Tanto magnetismo descargó el imán, que ya no pega ni en la puerta de la nevera.

Considero que estas son algunas de las razones del bajón de audiencia de la serie, que empieza a preocupar en los despachos de la CBS; si a ello le sumamos la enorme competencia de los domingos con series tan en forma como Homeland con el espaldarazo recibido en los Emmys o Dexter que ha recuperado el nivel de las primeras temporadas, tenemos la receta para el desastre.

Ni siquiera la avalancha de cameos de esta temporada, que convierte algunos capítulos en el lugar más superpoblado de estrellas del planeta tierra, ha logrado detener la hemorragia de espectadores que poco a poco han abandonado a Alicia Florrick a su suerte, sin dejarle siquiera una botella de vino para que ahogue sus penas en soledad.

Solo nos queda la esperanza de que los guionistas de The Good Wife se pongan las pilas y vuelvan a los orígenes, a hacer eso que solo ellos logran, dar alma a personajes que no la tienen o que si la tuviesen la venderían por un veredicto favorable.

Nos vemos en tu serie o en la mía.

The Good Wife: luces (sin espoilers)

17 Nov

Soy una gran fan de The good Wife; desde el mismo momento en que la Margulies se calzó la peluca lisa de mujer responsable, yo estuve a su lado.
Como toda jurista que se precie, tengo la sana costumbre de odiar las series de abogados o con cualquier tipo de trasfondo legal. Soy capaz de tragarme las más absurdas fantasías perpetradas por médicos o periodistas, pero cuando tengo que escuchar las barbaridades que se dicen en una serie sobre algo que realmente entiendo, no suelo tolerarlo.
Debo remarcar el especial mérito que tiene que esto no me haya ocurrido aún con la serie de la CBS, que, a día de hoy consigue entretenerme incluso en su parte procedimental, muy bien documentada y con un impecable gusto en lo que a elegir temáticas jurídicas transgresoras se refiere.
Pero si me mantengo fiel a The good Wife no es por sus exquisitos juicios, los rápidos diálogos entre letrados contendientes, ni por el uso de algunos de los casos jurisprudenciales más interesantes y vanguardistas del sistema legal americano, mi devoción por la serie se asienta en el tratamiento de los personajes.
Normalmente una serie suele tener entre cinco y diez personajes entre protagonistas y secundarios para garantizar el mínimo de tres tramas por episodio; por lo general tienes un par de personajes multidimensionales (desarrollados por los guionistas con toda clase de detalles, vicios, virtudes, familia, conexiones…) mientras que el resto van siendo cada vez más planos conforme se alejan de la trama principal.
Esto no ocurre en The Good Wife, donde tenemos más de dos docenas de personajes perfectamente trazados, ya sean un secundario directamente relacionado con la trama madre o un episódico que encarne a un concreto juez, abogado, cliente o contrincante en corte judicial.
Este barroquismo guionístico genera una doble ventaja. Por un lado muchos actores conocidos quieren dar vida a alguno de los caramelos dramáticos que se ofrecen cada semana. No hay papel pequeño, no hay papel desagradecido, todo actor es consciente que recibirá un intrincado personaje que le obligará a dar el 200 % de su capacidad para bordarlo. Y normalmente lo hacen, porque saben que son carne de Emmy.


La segunda consecuencia positiva es el amor-odio que estos personajes generan en la audiencia. Abogados que abusan de la discriminación positiva como Michael J. Fox o Martha Plimpton, jueces pacifistas, egocéntricos o tan viejos que apenas siguen el caso, clientes deslenguados o abogados rivales taimados y poderosos, todos presentan cualidades que les hace únicos e irrepetibles, y que generan familiaridad y empatía en el espectador.
Así cada temporada, esperamos ansiosos ver a nuestro personaje episódico favorito, generando con los “peeks” del siguiente episodio la emoción del espectador, que reconoce a su favorito y generando con ello un cliffhanger externo a la propia trama.
De igual forma ocurre con los secundarios, que toman incluso más protagonismo en ocasiones que la propia Alicia, desde los socios del bufete Diane y Will a los compañeros de batallas, Kalinda, Cary o Eli, y la insoportable familia con Peter Florrick a la cabeza y Jackie en la sombra.


Me reconozco una gran fan de Alicia; siempre he odiado que los personajes femeninos tengan que ser moralmente superiores o sentimentalmente frágiles. Es maravilloso ver por fin una mujer que tiene los bemoles de columpiarse en la delgada línea que delimita lo legal de lo delictivo, con la misma frialdad que un hombre. Alicia se siente cómoda en esa zona borrosa situada entre lo moralmente reprobable y lo correcto; ella no monta pollos, ella es fría y piensa las consecuencias de sus actos, no es impulsiva y emocional, es analítica y practica. Y no por ello es mala o retorcida, es un ser humano con sus contradicciones y pesares, con un fuerte sentido de la justicia, pero comprende aquello que decía Maquiavelo de que a veces cualquier medio es lícito para llegar a un fin. Y un personaje como éste, señores, es algo difícil de ver en una televisión que todavía se asienta en muchas ocasiones en clichés de género, por lo que hay que agradecer a los hermanos, ahora hermano a secas, Scott, y a Robert y Michelle King por regalarnos a la señora Florrick.


Como me parece de rigor os contaré que mi personaje favorito es Cary Agos, por su enorme evolución como personaje. Paralelo a su crecimiento como persona, el abogado va progresivamente mutando del típico chiquillo que sale de la facultad de derecho con instintos de tiburón y ansia de sangre al hombre sereno y equilibrado con un sentido de la moral abrumador. Al contrario de lo que parecería normal, conforme a más palos recibe, más humano se vuelve, y los desatinos de su vida le hacen  comprender que en ocasiones hay que dar un empujón para que lo justo gane sin importar en que lado del tribunal te encuentres, y que el dinero y el poder no es lo único importante. Su cambio ha sido gradual, sutil pero poderoso y si revisionásemos los primeros episodios no le conocería ni la madre que lo parió (Alfonso Guerra dixit).
Quizás existan personajes más brillantes en escena, como Kalinda o Eli Gold, pero ninguno ha crecido como Cary, que es un hijo de esta serie y nosotros hemos estado ahí para verlo crecer y acunarlo.
Estas son algunas de las luces de The good Wife, pero no todo es bueno, en mi próximo post explicaré las sombras, aunque en ellas si habrá spoilers, así que si no viste la serie…¿a que esperas?
Nos vemos en tu serie o en la mía

Birraseries Asturias Edicion Leon: un pequeño Londres en el norte de España

13 Nov

A veces es la  montaña la que va a Mahoma, por eso  el pasado dia 10 de Noviembre el Birraseries Asturias se acercó a León para que otros seriefilos del vórtice norte tuvieramos la posibilidad de pasar un rato comentando series. La cita fue en el bar Plan B, un lugar estupendo donde nos sentimos como en casa los cerca de 30 amantes de las series que allí nos congregamos.

La idea de desplazar el evento a León surgió como respuesta a la invitación para celebrar un birraseries en el finalmente cancelado Festival de cine y televisión de León. De hecho el primer invitado de nuestro encuentro fue su director, Tomás Martínez Antolín (arriba en la foto) el cual, con un derroche de desparpajo y buen rollo, nos explicó las causas de la cancelación del festival, que no fueron otras que la falta de apoyo y financiación por parte de las fuerzas vivas de la ciudad. Desde aquí expreso mi solidaridad con el festival y espero que cuenten con nosotros en las más que seguras futuras ediciones.

Tras la acalorada charla sobre el festival de León, aprovechamos para recargar cervezas y comenzar la batalla de series “British”.

Desde los inicios del birraseries asturiano, las series británicas han ocupado gran parte de nuestros debates, y dado que son menos conocidas que las americanas, decidimos aportar nuestro granito de arena y dar a conocer a los asistentes series menos conocidas, pero no por ello de menor calidad.

Así tras la introducción de la jefa suprema del birraseries asturias Noelia Rodríguez  (@noeliaroalvarez) seis de nosotros defendimos nuestras series britanicas favoritas.

@chusi_ nos hablo de Hustle serie sobre timadores, anterior e infinitamente mejor que Leverage , @kiber77 nos relató las correrías de The inbetweeners unos adolescentes alocados y políticamente incorrectos @mobius87 se decantó por This is england y su relato de un niño metido a skinhead mientras que @edudecelis prefirió la elegancia de The hour que según el no necesita ser considerada la Mad Men inglesa porque es buena por si misma.

Yo elegí Life on Mars, serie en la que un policia sufre un accidente y despierta en 1973, teniendo que adaptarse no solo a aquella vida, sino a los mas que dudosos metodos policiales del momento.Tengo la intención de hacer un monográfico sobre la serie así que estad atentos si estais interesados.

Por último le llegó el turno a @ainhop que fue la gran triunfadora, yo misma voté por ella, con Coupling serie creada por Steven Moffat y que como ella misma definió es como Friends pero mucho mejor. Amen a eso, si no la conoceis, no dejeis de verla.

Terminada la batalla, comenzaron los corrillos para comentar series varias, reirse de personajes y hablar de amores y odios varios. Como nota superficial y cotilla, los reyes entre los guapos fueron sometidos a votación; como “Khals” nos decantamos por Arrow y Hook de Once upon a time y se debatieron distintas “Khaleesis” con gran apoyo para nuevas incorporaciones como Charlie de Revolution.

Fue un estupendo día comentando series, desvirtualizando gente con la que habitualmente charlamos en twitter (mi especial mención a @balvarez con la que me desquite teorizando sobre Revenge) y conociendo nuevos seriefilos.

Solo me queda agradecer a Noelia Alvarez y Eduardo de Celis su estupenda organización y la chapita que nos regalaron, y esperar con ilusión la próxima cita del birraseries más frío de España, que no por ello es menos cálido.

Heil the North!!

Nos vemos en tu serie o en la mía

P.d. agradecer a Santos M. Perandones del Fanzineleon por cedernos sus estupendas fotos.

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